lunes, 1 de junio de 2015

AMPLIACIÓN DE UNA VIVIENDA EN LOS PICOS DE EUROPA

Siempre me han seducido las arquitecturas integradas en su contexto próximo. Siempre me han interesado aquellos edificios que una vez construidos dan la sensación de haber estado allí siempre. Cuando empecé a estudiar la ampliación de la vivienda de Montse entendi que para ello me debería enfrentar a la poderosa y hermosa naturaleza que rodea a la parcela. Debía estudiarla, entenderla e intentar extraer de ella algunas pautas que sirvieran para diseñar el nuevo edificio.

En esta observación minuciosa del entorno comprobamos que la parcela está situada en el hermoso paisaje de la comarca de Liébana, enmarcada por la poderosa y enigmática presencia de los picos de Europa que como un gran telón de fondo están siempre presentes en las preciosas vistas que se generan desde la parcela. Desde un primer momento entendí que para construir en el hermoso valle de Liébana debía buscar un diálogo con estas montañas. Observando las distintas geometrías que los picos poseen y llegué a algunas conclusiones, entre ellas que las formas de los distintas cumbres existentes en el entorno (Silla del Caballo, Morra de Lechugales, Pico Cortes…) generalmente huían de líneas ortogonales y cartesianas y se conformaban con suaves y abruptas líneas inclinadas que conseguían dar un perfil muy característico al skyline de toda esta comarca. Empecé a dibujar bocetos con suaves líneas que se alejaban ligeramente del ángulo de 90º en su relación con el terreno para intentar conseguir una relación visual con Los picos de Europa que ayudaría a integrar el nuevo volumen de la pequeña ampliación con la poderosa naturaleza que le rodeaba.

Por otro lado cuando proyecto un edificio intento ajustarme a las necesidades del cliente. ME gusta escucharle e intentar diseñar un lugar en el que se sienta cómodo y acabe sintiéndolo como propio. En este sentido entiendo que construir una buena vivienda supone pintar un retrato en tres dimensiones de la propiedad. Montse García Camacho,la propietaria, es una pintora excepcional. En sus cuadros se homenajea continuamente a uno de los mejores pintores cubistas, Juan Gris.Poco a poco fui descubriendo a una gran artista y una persona que creía firmemente en una de las Vanguardias que protagonizaron uno de los movimientos  artísticos más intensos de principios del Siglo XX, el Cubismo, y lo defendía además diciendo que estaba más vivo que nunca. Entre sus distintos maestros descubrimos que tenía una admiración especial por Juan Gris. Profundizando un poco en la obra de este pinto, a través de alguno de sus cuadros, como por ejemplo “Guitarra y Pipa” de 1913 que se encuentra en el Dallas Museum. Son muchas las enseñanzas que se pueden extraer de este cuadro, pero la que más me interesó fue que la composición del cuadro estaba estructurada con unas cuantas líneas inclinadas, principalmente 3 que cruzaban el cuadro de arriba abajo. 

Estas líneas de suaves inclinaciones con respecto al ángulo recto que definían el cuadro cubista de Juan gris estaban también presentes en la propia naturaleza que rodeaba la parcela. Es decir que si conseguía definir un volumen cuyos límites estuvieran formados por unas líneas suavemente inclinadas con respecto al plano del suelo, estaríamos insertando e integrando la construcción dentro del paisaje de los Picos de Europa y además construiríamos un espacio que fuera fiel reflejo de algunas de las inquietudes de Montse.
El volumen final de la vivienda nace por tanto de una manera natural de la geometría natural de los picos de Europa y de la geometría intelectual que admira Montse a través de Juan Gris.

Esta pequeña ampliación de una vivienda persigue el mismo efecto que se obtiene en la hermosa iglesia de Santa María de Lebeña. Cuando en el siglo XVIII se decide construir una torre, ésta no se adosa al volumen de la iglesia, sino que se construye separada de ella, manteniendo su autonomía formal y la de la iglesia, sin perder una imagen unitaria de conjunto. Esta suma de volúmenes (el de la vivienda existente y el de su ampliación) corresponde al sistema aditivo generado frecuentemente en las edificaciones de la comarca de Liébana. Volúmenes de geometría muy sencilla se añaden y yuxtaponen hasta alcanzar formas a veces de gran complejidad. La nueva construcción no se adosa tampoco a la vivienda y se separa de ella a través de un invernadero liviano y ligero, construido con vidrio. 

Los materiales utilizados son los propios del lugar, persiguiendo buscar una integración con la arquitectura popular del entorno. Los alzados se recubren de piedra, buscando el máximo despiece que nos permita la cantera. Entiendos que la piedra siempre ha estado presente en las construcciones de la comarca de Liébana y que su uso nos ayudaría a integrar la nueva construcción dentro de su tipología. La cumbrera del edifico se sitúa a 9 metros del suelo. La cubierta del edificio se recubre también de la misma piedra, intentado ser un reflejo y una metáfora de los hermosos picos de Europa que tiene enfrente.


Programa de necesidades

La propiedad plantea la construcción de una ampliación de vivienda de segunda residencia de 63 m2 en dos alturas
La planta baja se diseña como un único espacio que gravita entorno a la chimenea de hormigón armado. Alrededor de la chimenea se sitúan los  peldaños que nos permiten acceder a la segunda planta. Debajo de la escalera se organiza un pequeño aseo de día. En este espacio de planta baja se sitúan la cocina, integrada en un pequeño mueble adosado a la pared, el salón y el comedor. Una pequeña ventana de proporciones cuadradas nos introduce una hermosa luz noroeste y otra nos enmarca una vista congelada de los picos de Europa.
En planta primera se ubicará una habitación con baño. Se persigue que la luz naturl tenga un protagonismo especial en este espacio. Por este motivo se proyectan cuatro huecos con características diferentes que atrapan la luz del sol a distintas horas. Una ventana de proporción cuadrada se colocan al final de la escalera en una orientación sureste. Un gran ventanal enmarca la hermosa vista existente de los Picos de Europa, con una orientación noroeste. Un lucernario cenital nos introduce una luz intensa del sureste, y finalmente un hueco de proporciones cuadradas nos acerca la luz del atardecer.

COLABORADORES
Marcos Cortes Lerín
Hugo Martínez


Santa María de Lebeña
Guitarra y pipa_Juan Gris_1913